Si uno de los aspectos fundamentales en los que se basa la democracia es la libertad, ¿quién me niega la libertad de elegir seguir viviendo? O en el caso contrario, ¿quién me niega la libertad de no seguir haciéndolo? Si algo sabemos del liberalismo-y creo no ser precisamente el más apropiado para dar clases- es que la moral no se impone se expone. Y por tanto, el derecho a la vida es un derecho para el que quiera ejercerlo.La eutanasia choca con la moral cristiana por el hecho de concebir la propia vida como algo concedido y sobre lo que no podemos decidir. La vida es por así decirlo, propiedad de Dios creador. Y por tanto, solo a él le corresponde decidir la vida y la muerte de las personas. Quitarse la propia vida es lo mismo que asesinar, es asesinarse a uno mismo.
Pero si la moral es algo personal, algo que casi libremente adquirimos y después desarrollamos, ¿al no cristiano ha de serle impuesta la moral que considera el suicidio como pecado y después como delito? ¿debemos privar al ser humano de decidir sobre la ejecución o no del derecho a la vida?
Y me refiero a decisiones personales con plenas facultades sobre la vida de uno mismo. El ser humano ha de ser libre y autónomo para ejercer sus derechos y sus libertades. Desde la creencia en el ser humano como racional, autónomo y el mejor gestor de sí mismo; él es el único que puede tomar una decisión sobre sí mismo, sobre su cuerpo, sobre sus libertades y sobre sus derechos. Por tanto, nadie debe privar al hombre de ejercer o no ejercer un derecho fundamental como es el derecho a la vida. Nadie tiene legitimidad para poder decidir sobre la vida o la muerte de nadie más que uno mismo. El individuo debería por tanto tener en sus manos la elección de seguir viviendo, pero nunca debería elegir la muerte de otros.
Es un tema el de la eutanasia muy controvertido, con muchos tintes ideológicos y morales y que incluye también a terceras personas; puesto que a pesar de una decisión propia como es la de no seguir viviendo, de una u otra forma debe haber una mano ejecutora. Y por tanto, ¿sería considerada una asesina? ¿podría ser considerada cómplice de (auto)asesinato? El tema da para mucho. Pero creo que ya queda expuesta mi postura.













6 comentarios:
Yo digo Eutanasia si, siempre que sea evidente que el enfermo no tiene cura y/o va a sufrir más sin ningún remedio. Un abrazo.
Comparto tu razonamiento, pero no tengo claro el tema de la eutanasia activa. El Estado debe velar por el derecho a la protección de la vida de los ciudadanos; algo que entra en confontación con la voluntad de morir del enfermo; sobre todo si hablamos de eutanasia y no de suicidio; es decir, muerte digna con medios públicos (o privados).
Por otra parte, el liberalismo considera la vida como un derecho natural de la persona, pero que se vuelve indisponible puesto que; como con la libre disposición de la Libertad personal, no se puede determinar hasta donde llega el consentimiento del interesado, como ocurría con el contrato de entrada en servidumbre o esclavitud.
Personalmente, creo que estos son los problemas o dilemas a los que nos enfrentamos a la hora de tratar la eutanasia activa.
Un abrazo, y tienes un meme por si lo quieres hacer en mi blog.
@ Andrés
La eutanasia activa debe permitirse para aquellos casos en los que en enfermo se halle en plenas facultades mentales.
#fernando, el problema está en que nunca se está seguro al 100%.
#andrés, coincido en lo que dices. Es más, creo que la única solución es estudiar cada caso, puesto que cada caso es un mundo. No se puede legislar así como así, puesto que la legislación es de alguna forma, una generalización. Ahora me paso por tu blog.
#mario garcia, bienvenido al blog. Creo que es un buen apunte.
Saludos.
Eutanasia sí, para casos extremos en que se sabe el final pero no se sabe cuándo y se nota el empeoramiento del enfermo por momentos, y su libertad para ejercer la eutanasia, es decir.
Mi postura expuesta
Mario; estoy de acuerdo. Buen complemento.
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