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Asociaciones Universitarias

Si hay algo que no echo de menos de mi estancia en la universidad, no es otra cosa que las asociaciones universitarias. Y esto es principalmente a que apenas noté su presencia en lo que a la Universidad Carlos III se refiere.

Las asociaciones universitarias son un tipo de movimiento estudiantil ante todo necesario. Ayudan a la difusión de la cultura, del libre pensamiento, ofrecen cierto nivel de resistencia ante la tontuna borreguil que nos asola, son una vía de escape ante tanto estrés académico... Cabe destacar también, que hay diferentes tipos de asociaciones. Pero generalizando, puedo hablar de que las asociaciones son un síntoma de que hay cierta sociedad civil que en una dimensión u otra sigue existiendo. Ya sea en actividades reivindicativas y políticas; como en actividades lúdicas que aportan valores que académicamente son dificiles de encontrar.

El problema está cuando esas asociaciones o no existen, o las pocas que existen tienen poca actividad y la que tienen está dominada por intereses partidistas. La actividad asociacional se pervierte y las subvenciones se reparten entre los cuatro amiguetes de turno.

Quiero creer que en mi universidad lo que ha habido ha sido una dejadez por parte de todos. Por parte de la Universidad al no haber sabido acercar la actividad asociativa a los estudiantes, y por parte de estos al no tener intereses e inquietudes que derivasen en el asociacionismo. Todo esto, por supuesto, es corregible. Y así debe de ser. La función que cumplen las asociaciones es imprescindible y desde aquí abogo por su defensa.


Blogs en acción

Atontados, aborregados, dormidos, amaestrados e inducidos a un estado de coma profundo. Esa es la situación de los ciudadanos.
¿Qué necesita la ciudadanía para despertar de esta pesadilla endulzada con fútbol y prensa rosa? Educación. ¿Y quién tiene en sus manos el sistema educativo? Pues los mismos que se han encargado de dormirnos y amodorrarnos.

¿La única opción? Emprender una labor pedagógica desde los blogs, el único medio que a día de hoy y de momento tenemos a nuestra mano.

Debemos denunciar la corrupción, los actos abusivos y en contra de la justicia. Exigir responsabilidades y actuaciones al nivel de otros países europeos. No es posible que por robar, ir en contra del sistema, abusar del presupuesto público o derrochar escandalosamente; en nuestros países vecinos se exijan responsabilidades y aquí se tapen los unos a los otros.

¿Cómo es posible que un Congreso vote a puerta cerrada la compatibilidad de su cargo con "otros negocios" sin tener apenas repercusión? Y así hay muchos más ejemplos sin importar la ideología, el color, la geografía o el partido político.

Más allá del mal síntoma que es que en este momento tengamos a Zapatero como presidente y a un Rajoy como oposición. Es decir, dos alternativas de bajo nivel realizando muchas concesiones. Debemos centrarnos en la enfermedad. Y por tanto, debemos hacer todo lo posible porque las cosas sean bien hechas o lo mejor hechas posible. Debemos obligar a que se muevan los que hoy nos gobiernan. Y la única forma de que estos lo hagan es que haya repercusión pública: en los medios y en la opinión.

Por eso desde aquí os animo a escribir. Os incito a informar, a debatir y a denunciar independientemente de vuestra ideología. Desde aquí me ofrezco para recoger el guante de vuestras protestas, sumarme a vuestras iniciativas y apuntarme como uno más a una lucha que empezamos día a día. Estoy abierto a sugerencias, ideas, opiniones y por supuesto, a críticas.

Ser gay no es ser pederasta

Méritos propios hace el Vaticano para recibir palos. Es inaceptable. Como bien se declara desde el ministerio de asuntos exteriores francés, que se realice una vinculación de este tipo desde una institución, país, Estado... Y más cuando, este se encuentra en Europa en pleno siglo XXI y es el centro estratégico, neurálgico y político de la Iglesia Católica del mundo.

Dando por válido que las palabras pronunciadas por Bertone, cardenal y número dos en el Vaticano son extensibles a toda esa "Santa" Institución, cuando no ha habido a día de hoy ninguna declaración que la desmienta, limite o desautorice; puedo afirmar que este tipo de hechos, conductas y actuaciones no hacen sino dar la razón a aquellos que hacen de la Iglesia una diana en la que clavar sus peores dardos.

Sí, son ínfimos en proporción los abusos realizados por curas con respecto a la totalidad de los que se producen en el mundo. Pero tiene mayor relevancia cuando estos curas se erigen como máximos representantes del amor al prójimo, del bien, de la castidad, de una moral pura y digna... Unos curas, que dicen erigirse como ejemplo moral y juzgan la de los demás. De ahí viene esta gravedad e hipocresía. También ha de decirse que las actuaciones exigiendo responsabilidades contra estos monstruos (porque es lo que son, sean curas o no) nunca se han caracterizado por ser rotundas y tajantes. Siempre se han preocupado más de que esa mancha de aceite no se extienda y lo pringue todo. Me recuerda esto a los casos de corrupción en los partidos políticos...

Concluyendo, ser gay no es ser pederasta. A pesar de lo que pretendan hacernos creer desde dentro o fuera de la Iglesia. Parece ser que la homosexualidad ha sido siempre una espinita clavada para algunos. Y claro, con los casos destapados (no voy a entrar a valorar la campaña que sí se está haciendo en contra del Papa) larga es la tradición de encontrar en la homosexualidad un chivo espiatorio.
Si la Iglesia quiere limpiar su buen nombre, está haciendo todo lo contrario. Parece mentira que los siglos de experiencia aún no le sirvan de nada.
Un consejo: que busquen otro enemigo, quizás lo tienen en casa.

JUSTICIA Y CONSTITUCIÓN. PESE A QUIEN LE PESE



TÍTULO VI.
DEL PODER JUDICIAL.

Artículo 117.

1. La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la Ley.

2. Los Jueces y Magistrados no podrán ser separados, suspendidos, trasladados ni jubilados sino por alguna de las causas y con las garantías previstas en la Ley.

3. El ejercicio de la potestad jurisdiccional en todo tipo de procesos, juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado, corresponde exclusivamente a los Juzgados y Tribunales determinados por las Leyes, según las normas de competencia y procedimiento que las mismas establezcan.

4. Los Juzgados y Tribunales no ejercerán más funciones que las señaladas en el apartado anterior y las que expresamente les sean atribuidas por Ley en garantía de cualquier derecho.

5. El principio de unidad jurisdiccional es la base de la organización y funcionamiento de los Tribunales. La Ley regulará el ejercicio de la jurisdicción militar en el ámbito estrictamente castrense y en los supuestos de estado de sitio, de acuerdo con los principios de la Constitución.

6. Se prohíben los Tribunales de excepción.

Artículo 118.

Es obligado cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración requerida por éstos en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto.

Artículo 119.

La justicia será gratuita cuando así lo disponga la Ley, y, en todo caso, respecto de quienes acrediten insuficiencia de recursos para litigar.

Artículo 120.

1. Las actuaciones judiciales serán públicas, con las excepciones que prevean las Leyes de procedimiento.

2. El procedimiento será predominantemente oral, sobre todo en materia criminal.

3. Las sentencias serán siempre motivadas y se pronunciarán en audiencia pública.

Artículo 121.

Los daños causados por error judicial, así como los que sean consecuencia del funcionamiento anormal de la Administración de Justicia, darán derecho a una indemnización a cargo del Estado, conforme a la Ley.

Artículo 122.

1. La Ley orgánica del poder judicial determinará la constitución, funcionamiento y gobierno de los Juzgados y Tribunales, así como el estatuto jurídico de los Jueces y Magistrados de carrera, que formarán un Cuerpo único, y del personal al servicio de la Administración de Justicia.

2. El Consejo General del Poder Judicial es el órgano de gobierno del mismo. La Ley orgánica establecerá su estatuto y el régimen de incompatibilidades de sus miembros y sus funciones, en particular en materia de nombramientos, ascensos, inspección y régimen disciplinario.

3. El Consejo General del Poder Judicial estará integrado por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por veinte miembros nombrados por el Rey por un período de cinco años. De éstos, doce entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la Ley Orgánica; cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión.

Artículo 123.

1. El Tribunal Supremo, con jurisdicción en toda España, es el órgano jurisdiccional superior en todos los órdenes, salvo lo dispuesto en materia de garantías constitucionales.

2. El Presidente del Tribunal Supremo será nombrado por el Rey, a propuesta del Consejo General del Poder Judicial, en la forma que determine la Ley.

Artículo 124.

1. El Ministerio Fiscal, sin perjuicio de las funciones encomendadas a otros órganos, tiene por misión promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la Ley, de oficio o a petición de los interesados, así como velar por la independencia de los Tribunales y procurar ante éstos la satisfacción del interés social.

2. El Ministerio Fiscal ejerce sus funciones por medio de órganos propios conforme a los principios de unidad de actuación y dependencia jerárquica y con sujeción, en todo caso, a los de legalidad e imparcialidad.

3. La Ley regulará el estatuto orgánico del Ministerio Fiscal.

4. El Fiscal General del Estado será nombrado por el Rey, a propuesta del Gobierno, oído el Consejo General del Poder Judicial.

Artículo 125.

Los ciudadanos podrán ejercer la acción popular y participar en la Administración de Justicia mediante la institución del Jurado, en la forma y con respecto a aquellos procesos penales que la Ley determine, así como en los Tribunales consuetudinarios y tradicionales.

Artículo 126.

La policía judicial depende de los Jueces, de los Tribunales y del Ministerio Fiscal en sus funciones de averiguación del delito y descubrimiento y aseguramiento del delincuente, en los términos que la Ley establezca.

Artículo 127.

1. Los Jueces y Magistrados, así como los Fiscales, mientras se hallen en activo, no podrán desempeñar otros cargos públicos, ni pertenecer a partidos políticos o sindicatos. La Ley establecerá el sistema y modalidades de asociación profesional de los Jueces, Magistrados y Fiscales.

2. La Ley establecerá el régimen de incompatibilidades de los miembros del poder judicial, que deberá asegurar la total independencia de los mismos.

"No es la huelga de Cristiano o Messi, es la de Paco, José..."

En un campo de La Mancha, de cuyo nombre prefieren olvidarse, surgió espontánea la conversación entre dos futbolistas. Los nombres responden al azar, que no quita para que otros Pacos y Josés anden con el agua al cuello:

– "¿A ti cuántos meses te deben?", inquirió Paco.

–"A mí dos, en el banco ya me aprietan por la hipoteca", respondió José.

–"Qué suerte, yo llevo medio año sin ver un euro", zanjó Paco la conversación.

Es por jugadores como ellos y docenas más que viven de madres, padres o amigos, en clubes como Puertollano, Jaén, Hellín, Gramanet, Águilas... por los que su sindicato, la AFE, anunció que irá la huelga el tercer fin de semana de abril. "No es la huelga de Cristiano o Messi, es la de Paco, José...", apuntan desde la AFE, para endurecer y ablandar su discurso en la misma sentencia: "Vamos a ser muy firmes, pero creemos que con diálogo hay solución". (...) 20 Minutos.es

La culpa es del funcionariado

Es un placer infinito ver coincidir en actos a las dos caras de nuestra moneda partitocrática. Retratándose como las dos cruces o dos caras de una misma enfermedad que nos aqueja. Reduzcamos el funcionariado público, aquel que se ha merendado o se merendará un proceso de oposiciones basado en principios como la igualdad y el mérito. Aquel que accede a una plaza en igualdad de condiciones con el resto y que ante todo es independiente porque no tiene que agradecerle a nadie lo adquirido. Porque este es el verdadero funcionariado y no otro.

Reduzcamos el gasto público pues: sobran funcionarios, sí. Pero, ¿qué tipo de funcionarios sobran? Pues sobran los funcionarios elegidos por el dedo divino, los funcionarios colocados en empresas públicas y cargos de libre designación que nada hacen y que todo lo cobran. Sobran los políticos que también son funcionarios, que votan y nada debaten en el Congreso y el Senado cuales rebaños se dirigen pastoreados por sus jefes de filas. Sobran directores generales, subdirectores, administradores, asesores, consejeros, delegados, concejales, diputados, senadores, ministros... ¿Ha propuesto algún partido político y sobre todo, ha propuesto el Partido Popular o el Partido Socialista una reducción seria de este tipo de cargos? ¿Están predicando con el ejemplo?

Hablaré de los que no sobran y es más, funcionarios que sí que nos hacen falta: jueces, policías, bomberos, inspectores de hacienda, inspectores de trabajo, funcionarios de prisiones, fiscales, funcionarios de juzgados... Y de esto tampoco se habla.

Porque sí que hay que reducir el funcionariado. Pero que no nos engañen. Sabemos cual es el tipo de cargos del que hay que deshacerse y eso precisamente no están dispuestos a hacerlo ninguno.